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El silencio político en Santa Rosa de Calamuchita se ha roto. Ya no hay especulaciones, ni susurros en los bares de la calle Libertad o en el Bar de la Terminal; ahora hay números. Y los números, cuando vienen de una consultora , no son solo datos: son un electrocardiograma del poder. CBAGlobalData realizo la encuesta y el diagnóstico es contundente: el intendente Eduardo "Tata" Martín no solo lidera, sino que aplasta.

Con un universo de 1100 casos sobre la mesa, la encuesta nos deja una fotografía que muchos temían y otros tantos esperaban. Martín alcanza un aplastante 39% de intención de voto, una cifra que en cualquiera otra localidad sería indiscutible, pero aquí, en nuestra tierra, adquiere un significado especial: es el aval de las obras, sí, pero también el respaldo silencioso del gobierno de Córdoba, que sigue siendo el paraguas perfecto para una gestión que no da tregua.

Sin embargo, la nota picante no está en la punta de la tabla, sino en el declive. Detrás del "Tata", el panorama es un desierto con fantasmas. El exintendente Claudio Chavero araña un magro 15%.Pero con una mala imagen que ronda el 80% ¿Dónde quedó aquel viejo león de la política local? La memoria del vecino sigue intacta, pero la de sus antiguos aliados, al parecer, tiene amnesia selectiva. Le soltaron la mano, y en los pasillos del poder ya lo etiquetan como lo que duele nombrar: un cadáver político que aún no sabe que está muerto. Su porcentaje no es un voto de confianza, es un suspiro de nostalgia, y la nostalgia no gana elecciones.

 

Y entonces llegamos al foco de la debacle: Estanislao Eraso. El actual presidente del Concejo Deliberante apenas logra 6%, empatado técnicamente con el "eterno" Gerardo Rodríguez (5%). Pero cuidado, porque este dato no es un empate técnico; es una sentencia. Eraso está en campaña, pisa la calle, mueve fichas, y sin embargo... no crece. Al contrario, se estanca en un pozo del que no logra salir. 

Su figura, que debía ser el recambio natural, se desdibuja frente a un Rodríguez que, sin hacer ruido, le pisa los talones. Si Eraso no despega ahora, en el momento más caliente del año político, ¿qué le espera cuando la maquinaria electoral se ponga en marcha?

Pero si hay un elefante en la habitación que nadie quiere ver, ese es el espacio de La Libertad Avanza. La encuesta deja al descubierto un vacío de poder que los partidos tradicionales celebran en secreto. Y no es para menos: el sondeo revela que el espacio que lidera Milei a nivel nacional tiene un techo de intención de voto que no supera el 10%, y lo que es peor, viene en caída libre. La debacle de Bornoroni a nivel provincial y el desgaste acelerado de la imagen de Milei en Nación han convertido cualquier intento de candidatura propia en una apuesta suicida. 

Los posibles postulantes liberales miran el termómetro y tiemblan, sabiendo que ese techo de cristal no solo no se rompe, sino que se contrae día a día.

 ¿Quién dará el paso sabiendo que el viento sopla en contra y que el piso electoral se desmorona? 

Por ahora, nadie. Y ese vacío es un regalo envenenado para Martín, que se asegura el centro de la escena sin oposición fuerte.

El análisis de nuestra redacción es irrebatible: 

La política en Santa Rosa ya no es un tablero de ajedrez, es una autopista de un solo carril y Martín va al volante.

 Mientras Chavero se debate entre el recuerdo y el olvido, y Eraso se enreda en su propio discurso sin lograr conectar, el intendente construye un relato de gestión que, por ahora, los vecinos compran. No hay fisuras, no hay sorpresas. Y La Libertad Avanza, lejos de ser una amenaza, se convierte en un actor secundario que se desinfla antes de pisar el ring.

Pero ojo, porque en política, el que confía en los números termina siendo víctima de la historia.

La pregunta que queda flotando en el aire de nuestra sierras es: ¿podrá alguien frenar esta locomotora, o estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo caudillo en la región? Por ahora, el termómetro marca calma chicha, pero el motor de la campaña ya ruge. Y aquí, en Redacción, sabemos que cuando el motor empieza a calentar, el desenlace siempre es impredecible.

Santa Rosa se prepara. El juego apenas comienza.

Autor: Eduardo Basualdo Periodista